ACTIVIDAD 6. Respetando
las diversas técnicas, qué tiene más literariedad, literacidad o lecturabilidad? Razona tu respuesta en el apartado Comentarios.
No es fácil decir que tiene más literariedad, ya que se trata de dos textos que aun partiendo de un punto en común se presentan propuestas finales muy diferentes. No hay nada que sea más literatura, son simplemente, otras literaturas. El texto una vez ha nacido es adaptable, moldeable y completamente manipulable por el lector o el público al que va dirigido. Cada tipo de texto implica un tipo de mirada.
Para mí, aunque sean películas adaptadas de libros, siguen siendo un arte diferente, porque las técnicas utilizadas son diferentes. Lo que les une es el contenido, a menudo con variaciones. Tanto el libro como la película de Los juegos del hambre me encantaron de adolescente y creo que no me pareció ninguna de las dos obras menor que la otra. Leire
Tras leer Nanas de la cebolla de Miguel Hernández y escuchar a Serrat cantarlas puedo decir que ambas dos me parecieron preciosas. Si bien es cierto que al escucharlas pude interiorizarlas más, al leerlas pude tomarme el tiempo necesario para ir entendiéndolas. No me parece que una sea mejor que otra, sino que son formas diferentes de expresar un mismo contenido.
ACTIVIDAD 6: ¿Qué es más literatura? El concepto de la literatura es muy extenso, ya que dentro de ello entra todo tipo de obras literarias. En mi caso, a pesar de que no pueda determinar del todo la literatura, hay varios factores los cuales no sabría decir si pertenece a una literatura concreta; como por ejemplo las películas adaptadas a los libros. En estos casos, existen novelas literarias las cuales hacen referencia a diversos tipos de guiños a otros novelistas o situaciones históricas. Esta situación, a la hora de llevarla a la gran pantalla, puede perder ese sentido de literatura, ya que hay varias situaciones las cuales no se pueden llevar a cabo delante de una cámara. Lo mismo ocurre con las adaptaciones de las novelas, en este caso, la adaptaciones se crean para adecuarse a las nuevas sociedades y lenguajes. En este caso, al hacer este cambio, se pude perder el hilo de la historia de la obra literaria.
La literabilidad de una obra vendrá dada por el tipo de lector o persona que consume ese producto, pero no por ello una forma de consumir el texto tiene que ser más literaria que otra. No obstante, la literatura siempre se encontrará en el texto original que la mayor parte de las veces se encontrará en formato escrito. Con todo, la adaptación a otros formatos o medios, teniendo en cuenta el tipo de lector, la edad, su formación u otras cuestiones marcarán la forma de llegar a esa literatura y todas ellas son necesarias.
En mi opinión, las diferentes adaptaciones actuales de la literatura son válidas y son capaces de llegar a un público más amplio, por resultar más fáciles, y en consecuencia, muchas veces, mucho más atractivas. Es más fácil conquistar al público si le das lo que pide, aunque eso que le des o le vendas como literatura no lo sea, o no esté al nivel que consideramos literatura. La literatura debe poseer los conceptos de literacidad, lecturabilidad y literariedad en la misma medida, no una inmensa lecturabilidad y una mínima literariedad, como sucede hoy en día. Nagore Avedillo
Nik guztia sartuko nuke literaturaren zakuan. Ez zait bata bestea baino “literarioagoa” iruditzen. Istorio beraren bi ekoizpen ezberdin dira. Literaturaren adaptazioak, banakoak jatorrizko obraz egiten duen interpretaziogatik baldintzaturik egon daitezke. Hau honela, kontsumitzaileari obra gehiago edo gutxiago gusta dakioke. Baina ez zait iruditzen horregatik bata bestea baino “literarioagoa” dela esan daitekeenik. Izan ere produktu edo ekoizpen bera ikuslego zabalago batengana heltzeko metodo ezberdinak besterik ez dira. Alegia, obraren “literariotasuna” ez da galtzen berau ekoizteko metodo ezberdinak erabiltzeagatik.
La concepción de literatura nace de los ojos de quién lo lee. No me gusta que desde una academia se marque la línea entre qué es literatura y que no. Las connotaciones (la literariedad), como el sentido literal (literalidad) y la facilidad de lectura (lecturabilidad) se lo dan los receptores. Son, a fin de cuentas, estos quienes confieren qué es la literatura. Por ello, pienso que todo debería ser aceptado bajo el mismo paraguas y no realizar diferenciaciones cuando lo que pretendemos es conseguir el gusto por la lectura. Todo lo demás se desarrolla con el tiempo.
Considero que cada ámbito artístico (cine, literatura, pintura, música…) exige, en base a sus características, diferentes estrategias y habilidades por parte del receptor para descifrar las producciones. Así pues, si partimos de que el formato, la presentación del contenido y, por tanto, las herramientas para acceder a él son diferentes en cada uno de los ámbitos artísticos, no creo que deba generalizarse en relación a aspectos como la literariedad, la literacidad o la lecturabilidad de un tipo de producción respecto a otro diferente. En efecto, el tratamiento de determinado tema por parte de una película, una canción, o un cuadro puede ser más complejo y menos accesible que el de un libro, lo que también puede suceder en la dirección contraria.
En mi opinión, la literariedad (la especificidad de una obra literaria) se puede dar en canciones y películas basadas en textos, y en el mismo grado si se han adaptado correctamente. De hecho, la música y las películas pueden llegar a transmitir más que los textos a los que se refieren. No obstante, en mi opinión, al ser la lectura un acto más activo, creo que los textos escritos exigen más literacidad. En las películas, los textos están interpretados, de modo que el visionado de películas es, en la mayoría de los casos, un acto más pasivo. Ahora bien, por lo general, ver una película o escuchar una canción resulta más cómodo y fácil que leer un libro; en este sentido, creo que, si están bien producidas, las películas y las canciones poseen más lecturabilidad que los libros.
No es fácil decir que tiene más literariedad, ya que se trata de dos textos que aun partiendo de un punto en común se presentan propuestas finales muy diferentes. No hay nada que sea más literatura, son simplemente, otras literaturas. El texto una vez ha nacido es adaptable, moldeable y completamente manipulable por el lector o el público al que va dirigido. Cada tipo de texto implica un tipo de mirada.
ResponderEliminarPara mí, aunque sean películas adaptadas de libros, siguen siendo un arte diferente, porque las técnicas utilizadas son diferentes. Lo que les une es el contenido, a menudo con variaciones. Tanto el libro como la película de Los juegos del hambre me encantaron de adolescente y creo que no me pareció ninguna de las dos obras menor que la otra.
ResponderEliminarLeire
Tras leer Nanas de la cebolla de Miguel Hernández y escuchar a Serrat cantarlas puedo decir que ambas dos me parecieron preciosas. Si bien es cierto que al escucharlas pude interiorizarlas más, al leerlas pude tomarme el tiempo necesario para ir entendiéndolas. No me parece que una sea mejor que otra, sino que son formas diferentes de expresar un mismo contenido.
ResponderEliminarACTIVIDAD 6: ¿Qué es más literatura?
ResponderEliminarEl concepto de la literatura es muy extenso, ya que dentro de ello entra todo tipo de obras literarias. En mi caso, a pesar de que no pueda determinar del todo la literatura, hay varios factores los cuales no sabría decir si pertenece a una literatura concreta; como por ejemplo las películas adaptadas a los libros. En estos casos, existen novelas literarias las cuales hacen referencia a diversos tipos de guiños a otros novelistas o situaciones históricas. Esta situación, a la hora de llevarla a la gran pantalla, puede perder ese sentido de literatura, ya que hay varias situaciones las cuales no se pueden llevar a cabo delante de una cámara. Lo mismo ocurre con las adaptaciones de las novelas, en este caso, la adaptaciones se crean para adecuarse a las nuevas sociedades y lenguajes. En este caso, al hacer este cambio, se pude perder el hilo de la historia de la obra literaria.
La literabilidad de una obra vendrá dada por el tipo de lector o persona que consume ese producto, pero no por ello una forma de consumir el texto tiene que ser más literaria que otra. No obstante, la literatura siempre se encontrará en el texto original que la mayor parte de las veces se encontrará en formato escrito. Con todo, la adaptación a otros formatos o medios, teniendo en cuenta el tipo de lector, la edad, su formación u otras cuestiones marcarán la forma de llegar a esa literatura y todas ellas son necesarias.
ResponderEliminarUxue González
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEn mi opinión, las diferentes adaptaciones actuales de la literatura son válidas y son capaces de llegar a un público más amplio, por resultar más fáciles, y en consecuencia, muchas veces, mucho más atractivas. Es más fácil conquistar al público si le das lo que pide, aunque eso que le des o le vendas como literatura no lo sea, o no esté al nivel que consideramos literatura. La literatura debe poseer los conceptos de literacidad, lecturabilidad y literariedad en la misma medida, no una inmensa lecturabilidad y una mínima literariedad, como sucede hoy en día.
ResponderEliminarNagore Avedillo
Nik guztia sartuko nuke literaturaren zakuan. Ez zait bata bestea baino “literarioagoa” iruditzen. Istorio beraren bi ekoizpen ezberdin dira. Literaturaren adaptazioak, banakoak jatorrizko obraz egiten duen interpretaziogatik baldintzaturik egon daitezke. Hau honela, kontsumitzaileari obra gehiago edo gutxiago gusta dakioke. Baina ez zait iruditzen horregatik bata bestea baino “literarioagoa” dela esan daitekeenik. Izan ere produktu edo ekoizpen bera ikuslego zabalago batengana heltzeko metodo ezberdinak besterik ez dira. Alegia, obraren “literariotasuna” ez da galtzen berau ekoizteko metodo ezberdinak erabiltzeagatik.
ResponderEliminarIbon Loidi.
La concepción de literatura nace de los ojos de quién lo lee. No me gusta que desde una academia se marque la línea entre qué es literatura y que no. Las connotaciones (la literariedad), como el sentido literal (literalidad) y la facilidad de lectura (lecturabilidad) se lo dan los receptores. Son, a fin de cuentas, estos quienes confieren qué es la literatura. Por ello, pienso que todo debería ser aceptado bajo el mismo paraguas y no realizar diferenciaciones cuando lo que pretendemos es conseguir el gusto por la lectura. Todo lo demás se desarrolla con el tiempo.
ResponderEliminarConsidero que cada ámbito artístico (cine, literatura, pintura, música…) exige, en base a sus características, diferentes estrategias y habilidades por parte del receptor para descifrar las producciones. Así pues, si partimos de que el formato, la presentación del contenido y, por tanto, las herramientas para acceder a él son diferentes en cada uno de los ámbitos artísticos, no creo que deba generalizarse en relación a aspectos como la literariedad, la literacidad o la lecturabilidad de un tipo de producción respecto a otro diferente. En efecto, el tratamiento de determinado tema por parte de una película, una canción, o un cuadro puede ser más complejo y menos accesible que el de un libro, lo que también puede suceder en la dirección contraria.
ResponderEliminarLaura Pérez
En mi opinión, la literariedad (la especificidad de una obra literaria) se puede dar en canciones y películas basadas en textos, y en el mismo grado si se han adaptado correctamente. De hecho, la música y las películas pueden llegar a transmitir más que los textos a los que se refieren. No obstante, en mi opinión, al ser la lectura un acto más activo, creo que los textos escritos exigen más literacidad. En las películas, los textos están interpretados, de modo que el visionado de películas es, en la mayoría de los casos, un acto más pasivo. Ahora bien, por lo general, ver una película o escuchar una canción resulta más cómodo y fácil que leer un libro; en este sentido, creo que, si están bien producidas, las películas y las canciones poseen más lecturabilidad que los libros.
ResponderEliminarAsier Hernández