TERMINA LA HISTORIA
Actividad 3
Propón tu final y utiliza para ello el apartado Comentarios.
Una joven soñó una noche que caminaba por un extraño sendero campesino, que ascendía por una colina boscosa cuya cima estaba coronada por una hermosa casita blanca, rodeada de un jardín. Incapaz de ocultar su placer, llamó a la puerta de la casa, que finalmente fue abierta por un hombre muy, muy anciano, con una larga barba blanca. En el momento en que ella empezaba a hablarle, despertó. Todos los detalles de este sueño permanecieron tan grabados en su memoria, que por espacio de varios días no pudo pensar en otra cosa. Después volvió a tener el mismo sueño en tres noches sucesivas. Y siempre despertaba en el instante en que iba a comenzar su conversación con el anciano.
Pocas semanas más tarde la joven se dirigía en automóvil a una fiesta de fin de semana. De pronto, tironeó la manga del conductor y le pidió que detuviera el auto. Allí, a la derecha del camino pavimentado, estaba el sendero campesino de su sueño.
-Espéreme un momento -suplicó, y echó a andar por el sendero, con el corazón latiéndole alocadamente.
Ya no se sintió sorprendida cuando el caminito subió enroscándose hasta la cima de la boscosa colina y la dejó ante la casa cuyos menores detalles recordaba ahora con tanta precisión. El mismo anciano del sueño respondía a su impaciente llamado.
-Dígame -dijo ella-, ¿se vende esta casa?
-Sí -respondió el hombre-, pero no le aconsejo que la compre. ¡Un fantasma, hija mía, frecuenta esta casa!

-Bueno, para fantasma ya está mi pareja. Así se hacen compañía -Le respondió la mujer mientras le sonreía. Había encontrado por fin su casa ideal.
ResponderEliminar(sin la última respuesta)
ResponderEliminarEl anciano iba de blanco, deslumbraba. Aún hoy no sé como Beatriz no supuso que estaba en coma. Pocas personas conocen a Virgilio si se van a volver a despertar.
Begoña Atxa
El propio anciano, que murió en una de las habitaciones superiores, era el fantasma del que estaba avisando a la joven. La casa llevaba en venta desde entonces, ya que los herederos temían tener el mismo destino que los habitantes de esa casa.
ResponderEliminarLeire Maeso
El hombre le contestó – no, esta casa pertenece a mi mujer con la cual he vivido aquí por 45 años, pero hace ya dos que marchó y me dejo solo a cargo de esta casa.
ResponderEliminarLa joven entonces le preguntó por qué no se mudaba a otra casa en la que no se sintiera tan solo.
Por lo que el anciano le contestó: - aquí pasé los mejores años de mi vida, y aquí me quedaré hasta la última.
-De hecho, espero irme de aquí pronto. Cosas terribles pasan aquí-. El hombre miró a los ojos de la joven -Yo soñé con esta casa y con su anterior dueño y pensando que me traería algo bueno la compré, pero desde entonces estoy maldito-.
ResponderEliminar- Dígame - dijo ella-, ¿se vende esta casa?
ResponderEliminar- Esta casa siempre ha sido tuya - contestó el hombre.
Entonces, la alarma la despertó, estaba empapada en sudor.
- Mierda - se dijo así misma - esta vez parecía tan real...
— María, hija mía. Al fin vuelvo a verte. Han pasado veinte años desde que tu madre decidió no hablarte más de mí. He estado soñando contigo estos días. Te he estado esperando. Algo me decía que vendrías. ¿Me recuerdas?
ResponderEliminarLaura Pérez
La joven se acercó al hombre mayor y le tocó el hombro. Ella, mientras, le dijo: -Tranquilo, ya he estado aquí antes. Entonces la muchacha entró en la casa que había recorrido tantas veces a través de sus sueños.
ResponderEliminarUxue González
- Pensándolo bien, hija mía, no la vendo, se la regalo; quiero deshacerme de ella cuanto antes, no quiero pasar ni una noche más en esta casa, va a acabar matándome a disgustos…-dijo el anciano.
ResponderEliminarLa muchacha, viendo que el anciano era un señor demasiado mayor, demente y senil, pensó que la historia del fantasma era producto de su imaginación trastornada, y así, le dijo al anciano:
- Perfecto, la usaremos mis amigos y yo para las fiestas de los fines de semana. Esta noche misma vendremos a celebrar un cumpleaños.
Nagore Avedillo
Agureak etxe zuria erosi nahi zuen. Bere erosketa zaildu zezakeen erosle berriak ekidin nahian, heldu berri zen neskari uxa ziezaiokeen gezur bat kontatu zion.
ResponderEliminarIbon Loidi.